" ESTAS CUATRO PAREDES APRISIONAN MI CUERPO, PERO NO MI PENSAMIENTO"

MIGUEL ANGEL BELTRAN

sábado, 16 de abril de 2011

NUESTRO PROFESOR, MIGUEL ÁNGEL BELTRÁN, DISCÍPULO DE BOLÍVAR Y MARTÍ, SECUESTRADO EN MÉXICO POR ÓRDENES DE URIBE

Patricia Ramírez Sotomayor y Marcelo Mansilla García


Hoy ha sido nuestra primera clase sin nuestro profesor. Estábamos todos atónitos, sorprendidos por semejante noticia. No lo podíamos creer. Con nuestros compañeros hablamos y reflexionamos mucho sobre la ilegal encarcelación y deportación de Miguel Ángel. Se lo llevaron, sin más, a Colombia el viernes 22 de mayo, después de golpearlo brutalmente en el INM (Instituto Nacional de Migraciones) de la ciudad de México. Todavía no nos podemos sacar de la mente la imagen de Miguel Ángel difundida en los distintos periódicos. La primera fotografía que se publicó era una donde aparecía con chaleco antibalas y rodeado de soldados colombianos con poderosas armas largas. Unas semanas atrás era simplemente aquel nuevo profesor que se había ganado la admiración de sus alumnos. Nuestra inicial impresión sobre su persona fue la que cualquiera hubiera podido tener si lo conociese por primera vez. Desde el comienzo de sus clases vimos a un hombre que, con un acento singular, se esforzaba tímidamente en enseñarnos el proceso independentista de Colombia y Venezuela. Ni siquiera poseía su propia computadora personal. Delgado, humilde, hasta sus facciones parecían las de Bolívar, libertador tan admirado por él. Con el correr de las clases su timidez se opacó frente al apasionamiento que volcaba ante la narración histórica de tales sucesos. Sin duda amaba lo que hacía.
Siempre nos llamaba la atención su dedicación al estudio, a cualquier hora del día siempre lo encontrábamos en la biblioteca leyendo e investigando. En las clases era muy entretenido escucharlo hablar sobre Bolívar, Miranda, Santander, Andrés Bello, Simon Rodríguez, etc. Siempre en el esfuerzo de traer al presente aquellos sucesos, como si desempolváramos los libros de historia para iluminarlos hoy con el arma de la crítica. Por ello nos esforzábamos en pensar el presente del chavismo venezolano o la situación de permanente violencia que sufre Colombia.
En este contexto todavía no podemos olvidar unos de sus comentarios finales a propósito de su país. Él nos recalcaba lo importante que es tener un pensamiento crítico en la producción del conocimiento, y que nosotros estudiando en México deberíamos valorar. El profe Miguel Ángel se afligía por la imposibilidad de realizarlo en su propio país. Decía que si expresaba sus pensamientos sobre la conflictuada Colombia no tenía más suerte que la censura y la criminalización del pensamiento crítico. Se ve que sabía de lo que hablaba..., lástima que se equivocó sobre México...
Nos preocupa bastante la situación de criminalización de nuestras profesiones como intelectuales críticos de un sistema capitalista viciado, excluyente, generador de pobreza en su máxima expresión. El principio de “legalidad”, regla de oro del liberalismo jurídico, fue absolutamente ignorado y la ley fue suspendida de facto con la violación de los derechos más fundamentales. Se violaron todos los derechos individuales que el mismo Estado liberal supuestamente garantiza, así como también la presunción de inocencia que tiene todo hombre o mujer antes que nada.
Con Miguel Ángel se ve a las claras que el marco legal no será nunca un límite, en la protección del individuo ante el Estado, cuando se trata de proteger los intereses de los poderosos.
Lo deportaron sin previo aviso, no le permitieron comunicarse con su abogado, lo golpearon, lo torturaron y se lo llevaron a la tierra en donde el Estado, como la mayor fuerza política, comete los más terribles crímenes con toda la impunidad, disfrazando sus acciones bajo el slogan de “lucha contra el narcotráfico/terrorismo”. Lo que han hecho y están haciendo con Miguel Ángel es terrorismo de Estado; se ve la complicidad de los dos Estados de ultraderecha de América Latina: México y Colombia. Ambos fieles obedientes que siguen al pie de la letra las órdenes del mayor terror del planeta: los EEUU.
¿Cuántos más Miguel Ángel debemos soportar?
¿Cuántos encarcelamientos, torturas y falsas acusaciones debemos enfrentar antes de que las cosas cambien?
¿Cuánta injusticia más debemos soportar por el mero hecho de ser críticos, de pensar diferente, de querer una Latinoamérica justa, solidaria e igualitaria?
La única arma que portamos los cientistas sociales, o cualquier persona comprometida con el cambio social, político y económico, es nuestra capacidad de razonar, de pensar, de escuchar, de estudiar, y justamente eso es lo que se está criminalizando. Miguel Ángel se convirtió, según los periódicos colombianos y el des-gobierno de Uribe, en “el mayor terrorista”, “el más violento”, “el más peligroso”.
Pero nos preguntamos entonces ¿el más peligroso para quién? Claro, enseñar ideas como las de Simón Bolívar o José Martí (autores que Miguel ángel tenía de cabecera), quienes desde el Siglo XIX tenían plena conciencia de lo que significaría para América Latina tener un vecino como EEUU, no es para nada funcional al sistema capitalista.
Hoy nos tocó vivir de cerca este embate contra un excelente profesor, introvertido y callado, pero profundamente inteligente y critico.
Su único crimen es justamente: estudiar y pensar críticamente.
Pero tenemos plena conciencia de que existen miles de Miguel Ángel en el mundo. Hoy día, en el siglo XXI, cuando ya supuestamente tenemos superadas dictaduras, guerras sucias, y cuando es la “democracia liberal” la que gobierna... Solo nos preguntamos ¿hasta cuándo?

Miguel Ángel Beltrán: "La verdad resulta incómoda para el sistema"

Tomado del Periodico EL TURBIÓN
http://elturbion.modep.org

Por: Andrés Gómez – abril 14 de 2011


Han pasado cerca de dos años desde la detención irregular de Miguel Ángel Beltrán en México y su posterior entrega al DAS en Colombia, tiempo en el que no se ha resuelto la situación jurídica del catedrático de la Universidad Nacional y estudiante de posdoctorado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), a quien la Fiscalía acusa de ser miembro del llamado 'frente internacional' de las FARC. A menos de un mes para que se reinicien las audiencias del juicio, el profesor Beltrán conversó con El Turbión acerca de su caso, sobre su libro “Crónicas del otro cambuche”, respecto a su experiencia como preso político, acerca del gobierno de Santos y sobre el pensamiento crítico en una realidad como la colombiana.
La defensa del profesor Beltrán y sus familiares, durante el juicio, ha denunciado que Miguel Ángel es víctima de la persecución al pensamiento crítico y, debido al gran número de irregularidades que se han presentado en su caso, han solicitado veeduría internacional para el caso, recibiendo el apoyo de intelectuales de todo el mundo y de estudiantes en Colombia y México.

Andrés Gómez: –En su libro relata que más de una persona se refirió a usted como 'ratón de biblioteca', ¿cómo se pasa de ser un ratón de biblioteca a ser señalado como alias 'Jaime Cienfuegos' en Colombia?
Miguel Ángel Beltrán: –Ante todo quisiera aclarar que no soy ni lo uno ni lo otro. La percepción de 'ratón de biblioteca' proviene de una izquierda que todavía hace veinticinco años veía con sospecha y con cierto desprecio a quienes otorgábamos un valor importante a la formación académica. La consecuencia de esta visión de la academia y la política se mostró en toda su magnitud con la crisis que siguió a la caída del socialismo real: huérfanos de ideas y propuestas, muchos militantes de izquierda cayeron en el desencanto y en lo mismo que habían combatido, es decir, el academicismo. Por otra parte, considero que la actitud de que a todo aquel que investiga la realidad social con un lente crítico se le tilda de guerrillero proviene de un Estado que persigue y criminaliza a quienes pensamos diferente. Precisamente, esto es lo que ha sucedido conmigo y, por eso, mismo mis escritos académicos han sido tomados como prueba para acusarme del delito de rebelión, lo que constituye una clara persecución al pensamiento crítico.

AG: –A pesar de que las pruebas que se usan en su contra se han desestimado para otros casos, ¿por qué cree que sigue preso?
MAB: –El propósito del régimen al mantenerme privado de la libertad, pese a que hace mucho tiempo se ha puesto al descubierto la ilegalidad de las pruebas, es enviar un claro mensaje a los académicos críticos y a la universidad pública en general: 'cuídense de estudiar el conflicto social y armado con una perspectiva diferente a la oficial, porque miren lo que les puede suceder. Cuídense de pensar críticamente'. Y esto, sin duda, cala en algunos sectores universitarios que se han refugiado en su silencio, pese a saber de mi inocencia.

AG: –En su libro “Crónicas del otro cambuche” describe un conflicto que se alimenta de la guerra misma. Cómo estudioso del conflicto colombiano, ¿qué piensa de la situación de las FARC con el gobierno del presidente Santos?
MAB: –Sin duda, el telón de fondo de los escritos que presento en mi libro “Crónicas del otro cambuche” es el conflicto armado y social que sacude a Colombia desde hace más de medio siglo y que ha traído muchos costos económicos, sociales y, particularmente, de vidas para el país. Ha tenido episodios de intensa confrontación militar, pero también de diálogos que, infortunadamente, no han logrado cristalizar en acuerdos que erradiquen las raíces mismas que han alimentado esta guerra fratricida.
En tal sentido, considero que las recientes liberaciones de políticos y militares retenidos por las FARC es una señal que envía esta organización armada en el sentido de crear condiciones en dirección a allanar caminos hacia un posible diálogo entre la guerrilla y el Estado. No obstante, no percibo una verdadera voluntad de paz por parte del presidente Santos que, si bien posee un estilo de gobierno diferente al de su antecesor, se mantiene en la línea de privilegiar una salida militar.
Cuando el presidente afirma que “la puerta de la paz no está cerrada”, pero que para abrirla la guerrilla debe cesar su actividad militar, entregar las armas, etc., en realidad le dice a los colombianos que la guerra va a continuar. ¿Cómo se espera que las FARC, luego de más de 46 años, desmovilice a sus hombres y entregue sus armas a cambio de vagas promesas de paz? Máxime cuando se está frente a un Estado que sistemáticamente ha incumplido sus acuerdos. Basta dar una ojeada a la historia Colombiana: desde la entrega de Guadalupe Salcedo, bajo el gobierno militar de Rojas Pinilla, hasta los más recientes acuerdos en Santafé de Ralito, durante el gobierno de Uribe, el incumplimiento ha sido una constante.

AG: –¿Cómo define el pensamiento crítico?
MAB: –El pensamiento crítico es, a mi modo de ver, una condición fundamental del quehacer académico e intelectual: nos ofrece la posibilidad de analizar y examinar la realidad desde una perspectiva diferente a las ideas dominantes, reconociendo que toda idea es susceptible de múltiples miradas, en ocasiones contradictorias, pero necesarias entre sí.
El pensamiento crítico ha sido motor indispensable para el avance de la humanidad, pero no ha recorrido un camino lineal y ha debido enfrentar poderes instituidos, interesados en mostrar una única verdad. Por ejemplo, cuando Galileo Galilei desafía con sus investigaciones empíricas las teorías geocéntricas, hegemónicas en ese momento, tiene que padecer la persecución de los jerarcas de la iglesia católica, que le estigmatizan como hereje y le obligan a retractarse de sus ideas. Pocos siglos después, la teoría heliocéntrica es una teoría que cualquier estudiante de primaria está en condiciones de reconocer.
En un país como el nuestro, atravesado por un conflicto interno secular, se hace todavía más necesario el ejercicio del pensamiento crítico. Los investigadores sociales tenemos el compromiso ético y político de indagar por esas realidades que el pensamiento hegemónico trata de ocultar. Se trata de verdades que resultan incómodas para el sistema y que éste trata de borrar, persiguiendo y criminalizando a quienes tratamos de buscarlas. Hoy, a quienes hacemos lecturas críticas de la realidad social se nos señala públicamente como 'terroristas', pero muy seguramente mañana estos aspectos de la realidad quedarán al descubierto y se reconocerán las dimensiones de una confrontación armada y social que los gobernantes de turno se empeñan en reducir a una 'amenaza terrorista'.
Miguel Ángel Beltrán Nación
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Comentarios

Libertad para el Dr. Miguel Angel Beltran Villegas
Submitted by Anónimo on Sáb, 16/04/2011 - 5:45pm.
El acompañamiento internacional debe ser importante para evitar que se sigan violando todos los derechos al Dr. Miguel Angel Beltran Villegas, es totalmente injusto su detencion y los atropellos al que ha sido sometido por el gobierno.

Libertad para Miguel Àngel
Submitted by Anónimo on Sáb, 16/04/2011 - 5:25pm.
Ánimo Miguel Ángel, la historia te dará la razón mientras que tu nos das ejemplo de fortaleza

22 MESES DE PRESIDIO: ENTRE LA INCERTIDUMBRE Y LA ESPERANZA

ORACION A LA JUSTICIA
Señora de ojos vendados
que estás en los tribunales
sin ver a los abogados,
baja de tus pedestales.
Quítate la venda y mira
Cuánta mentira.

Actualiza la balanza
y arremete con la espada
que sin tus buenos oficios
no somos nada.

Lávanos de sangre y tinta
resucita al inocente
y haz que los muertos entierren
el expediente.

Espanta a las aves negras
y aniquila a los gusanos
y que a tus plantas los hombres
se den la mano.

Ilumina al juez dormido,
apacigua toda guerra
y hazte reina para siempre
de nuestra tierra.

Señora de ojos vendados,
con la espada y la balanza
a los justos humillados
no les robes la esperanza.
Dales la razón y llora
porque ya es hora.

María Elena Walsh

Varios amigos y amigas, colegas de ASPU, me dijeron que hiciera un balance de lo que ha sido este largo tiempo de injusticia, así que no puedo evitar pensar que llega un nuevo año y con él, la esperanza de retornar al campus universitario para seguir ejerciendo la cátedra y la investigación crítica, sin embargo, en contravía de esta idea, el Estado Colombiano a través de su aparato judicial se obstina en su persecución política manteniéndome privado arbitrariamente de la libertad.
¿Cuántos meses han transcurrido desde mi secuestro en México? ¿Cuántos desde el inicio de mi juicio oral? Son más de 21 meses y hasta el momento la fiscalía especializada de antiterrorismo NO ha logrado probar su acusación, pese a las pruebas ilícitas e ilegales con las que ha pretendido fundamentar sus imputaciones y las innumerables falencias e inconsistencias en los testimonios presentados por el ente acusador como aquel que rindió el intendente, señalando que había cometido un delito al “hacer un comentario sobre la historia de las FARC” en uno de mis escritos.
Formalmente mi condición jurídica es de sindicado, pero en la práctica, se me ha tratado como condenado: Me condenaron las autoridades migratorias de México que me sometieron a tratos crueles e inhumanos y mediante una deportación ilegal y arbitraria me trajeron a Colombia, violando el artículo 22 de la Convención Americana sobre los derechos humanos y otros tratados Internacionales.
Me condenaron, el director de la policía, general Oscar Naranjo y el ex fiscal Mario Iguarán, cuando -sin prueba alguna- sostuvieron ante los medios de comunicación que yo era un peligroso terrorista y estaba organizando células terroristas en México.
Me condenó el ex presidente Uribe Vélez cuando en un consejo comunitario señaló, de manera temeraria, que yo era “Jaime Cienfuegos”, “un profesor de sociología dedicado al terrorismo”.
Me condenaron los jueces y magistrados del Tribunal Superior que legalizaron un secuestro y una detención ilegal, donde se violaron todos mis derechos fundamentales, empezando por el de mi integridad física.
Me condenó el abogado representante de víctimas, Jaime Restrepo, al afirmar irresponsablemente ante los medios escritos y hablados que yo era un importante miembro de la Comisión Internacional de las FARC, y por “cadena de mando” debía indemnizar a las víctimas de esa organización guerrillera.
Casi dos años después, estos señalamientos han sido desvirtuados y la Verdad se abre paso lenta pero segura, no obstante, sigo siendo tratado como condenado.
Me condena el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) que sistemáticamente ha negado mi condición de funcionario público, con el propósito de mantenerme recluido en un pabellón de Alta Seguridad, mezclado con peligrosos paramilitares y delincuentes sociales.
Me condena la Procuraduría General de la Nación que efectivamente reconoce mi calidad de funcionario público, pero con el fin de adelantarme una investigación disciplinaria.
Me condenan las Directivas Universitarias que no sólo han guardado silencio frente a esté injusto proceso sino que me desafiliaron de la seguridad social, junto con mi núcleo familiar.
Me condenan aquellos (as) colegas que han vendado sus ojos, taponando sus oídos y sellado sus labios frente a todos estos atropellos.
Y… ¿Qué queda de todo este absurdo montaje judicial?
Queda al descubierto la naturaleza criminal de una Estado que persigue y castiga la libertad de pensamiento, de investigación y de cátedra.
Queda en evidencia la doble moral de los gobiernos de México y Colombia. Que se proclaman “democráticos” y que no dudan en recurrir a los más ruines procedimientos para silenciar a sus opositores.
Queda al desnudo la falta de “objetividad” de los medios masivos de comunicación oficiales, empeñados en su papel de deformar favoreciendo los intereses de las élites gobernantes.
Queda de manifiesto la parcialidad de algunos jueces de la república que han traicionado su mandato judicial de impartir justicia y han dilatado al máximo este proceso, obligándome a cumplir una condena sin que previamente se haya emitido sentencia alguna.
Queda claro el papel de una burocracia universitaria empeñada en administrar el “alma mater” con criterios puramente tecnocráticos, divorciándola de su función humanista.
Pero toda experiencia por negativa que sea, aporta siempre valores positivos y ésta no ha sido la excepción:
Queda la inagotable solidaridad de todos y todas ustedes, que coloca al ser humano por encima de cualquier idea de fatalidad histórica.
Queda la fuerza de unos ideales humanistas, que nos impulsa a congregarnos a través de toda la tierra, sin importar las barreras que se nos interponen.
Queda la convicción y el entusiasmo de todos (as) aquellos (as) que han participado de una u otra forma en esta campaña por la libertad de pensamiento, de investigación y de cátedra.
Queda la dignidad de quienes NO nos doblegamos ante una Estado que emplea la violencia indiscriminada para acallar a sus opositores.
Queda la esperanza de poder reencontrarnos en un espacio de libertad donde la palabra pueda circular libremente.
Queda la certeza que: “EL SILENCIO NO ES UNA ALTERNATIVA”
MIGUEL ANGEL BELTRAN VILLEGAS
PRESO POLÍTICO
PABELLÓN “ALTA SEGURIDAD”
“LA PICOTA”, MARZO 22 /2011

viernes, 11 de febrero de 2011

CARTA AL PROFE MIGUEL ANGEL BELTRAN VILLEGAS

“Me defiendo a mi mismo, como comunista acusado.
Defiendo mi honor personal de comunista,
mi honor de revolucionario,
defiendo mis ideas,
mis convicciones comunistas.
Defiendo el sentido y el contenido de mi vida”
J. Dimitrov


Estimado Profe

Hoy he terminado de leer su libro CRONICAS DEL “OTRO CAMBUCHE”, y en verdad ha sido volver a sentir cómo desde las mazmorras los gritos de libertad salen por los barrotes y recorren el espacio sideral, buscando amigos para ayudar a romper las cadenas de la injusticia y la arbitrariedad contra la verdad.
Si alguna vez pudiera haber leído nuestra tesis de grado “El hacinamiento como un factor de violencia en la cárcel Nacional Modelo”, mediante la cual nos otorgaron el Título de ABOGADO, muy bien habría incluido en su libro algunos apartes para que este pueblo entienda el horror que es la cárcel, mas aún, cuando su primera estadía fue la Cárcel Nacional “MODELO” allí donde precisamente desarrollamos nuestro trabajo de campo con los presos políticos y demás, en especial con el caso del amigo y colega ROMMEL HANZ PRECIADO pensador crítico, luchador social y defensor de Derechos Humanos a quien le montaron para esa época un falso positivo judicial, que se derrumbó como un castillo de naipes después de tres largos años de prisión.
Precisamente en estos días, un joven amigo intelectual me manifestó que el contenido de su libro es la prueba de su inocencia, tan claro como en “La Historia me absolverá” de Fidel donde los criminales son otros los que han montado esta farsa de una verdadera “telaraña jurídica”, así como lo decía el maestro EDUARDO UMAÑA. Por eso, su situación es “un proceso de connivencia donde hay que poner a los acusadores en su sitio”, tal y como hoy están los que apoyan este estado mafioso.
¡Pero qué curioso! leyendo su libro quedé tan impresionado, porque varios de sus personajes fueron mis defendidos y tengo que decirlo con mucho valor, estuvieron a la altura de lo que es un verdadero preso político como en el caso de ORLANDO y otros.
Miguel Ángel, después de nuestra visita a su sitio de reclusión en la Picota, pude ver en su mirada limpia su inocencia por este burdo montaje del Parauribismo y compañía, y sé que en lo que queda del juicio, hay que insistir en la estrategia jurídica de un proceso de connivencia denunciando este régimen político, económico y social a partir de nuestro pensamiento crítico porque es desde allí donde se debe demostrar su inocencia.
Por ahora va nuestro abrazo libertario y de acompañamiento solidario en estos momentos difíciles porque estamos seguros de su pronta libertad.

WLDARICO FLOREZ PEÑA.
Coordinador General
Bogotá D.C. Febrero 10 de 2011

miércoles, 19 de enero de 2011

CRONICAS DEL "OTRO CAMBUCHE"

en medio de la incertidumbre que genera la injusticia y que aprisiona más que los barrotes de la prisión, la mente de Miguel Ángel Beltrán Villegas sigue desplegando sus alas y en esta oportunidad el vuelo lo hace a través de la primera publicación que realiza desde la cárcel. Nada tiene más riqueza para documentar la historia de un país que las crónicas de vida, donde los niveles de lectura pueden escudriñar los nexos entre la cotidianidad y la épica de la nación.
En palabras del autor, este libro no pretende ser un análisis de la problemática carcelaria. Las crónicas que presenta registran distintas estaciones del injusto proceso que se ha seguido en su contra.
La invitación es a adquirir el libro de Miguel Ángel CRÓNICAS DEL OTRO CAMBUCHE, el cual acaba de salir a la venta por U$15 dólares (más gastos de envío).
El contacto se puede hacer a través de este blog, la página de Facebook ó el grupo de Yahoo

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viernes, 10 de diciembre de 2010

VENGO ASISTIENDO

“Este procedimiento y esta ejecución, que usted tiene ahora la oportunidad de admirar, no tiene ya en este momento partidario alguno en nuestra colonia. Soy su único representante, y al mismo tiempo el único representante de la herencia del antiguo comandante. Ya no podría pensar, en una ampliación de procedimiento, concentro todas mis fuerzas en mantener lo que ya existe. …”

Franz Kafka, En la colonia penitenciaria.


Vengo asistiendo… hace un tiempo como espectadora de algunos acontecimientos que hacen parte de mi propia historia, aunque me reconozco curiosa y a veces obsesiva con las cosas que me impactan o me atraen, no alcanzo de ninguna manera a obtener el título de “viajera exploradora [ni mucho menos] investigadora” del cuento kafkiano, en lo único que coincido tal vez, con este personaje, es en que durante toda mi existencia he podido observar, claro con las condiciones que va dando la vida, la experiencia y los años, que en Colombia en muchos aspectos se han concentrado todas las fuerzas para mantener lo que ya existe, especialmente lo que dice relación al juego de poder y la legitimación, si se quiere, consciente o inconsciente de éste, no solamente por ese “pueblo” carente de elementos para levantarse ante la “injusticia”, sino también de quienes poseedores de esos elementos, igual, permanecen alelados con los cambios de expresión, aunque el discurso, el mensaje y sobre todo la pragmática de dicho discurso se mantenga intacta.



Hace apenas unos días veía y oía de viva voz, la manera vehemente como un fiscal defendía su criterio ante un hecho aduciendo que una “mochila” no se puede considerar un elemento intimo de una persona, porque de una parte, la persona que la carga “no es indígena, ni pertenece a ninguna comunidad indígena”, sin embargo, dicho fiscal dice respetar la Constitución Nacional, sí esa misma que dice que Colombia es pluriétnica y multicultural, que en alguno de sus artículos también reza que todos tenemos derecho al libre desarrollo de la personalidad, a nuestra intimidad, buen nombre, debido proceso, libre expresión y tantas otras garantías individuales y colectivas de que una democracia puede hacer gala. Para reafirmar el juicio del fiscal, la representante del ministerio público dice que “una mochila no hace parte de la intimidad del acusado, porque simplemente no hace parte de su cuerpo”. El abogado defensor insiste en su argumento que una mochila es un elemento personal como puede ser un maletín, un bolso en donde se cargan cosas personales e intimas, todo en pro de advertir que una prueba no se puede utilizar de una parte porque a su defendido se le han violado derechos fundamentales, pero y en este caso y sobre en este aspecto, no se cumplido con los procedimientos, pues al hubo juez de garantías. La juez no atiende esta solicitud. Entre tanto se me vinieron a la cabeza los argumentos del famoso caso Marbury contra Madison (1803), si mal no recuerdo es clásico para quienes estudian derecho y dilucidan sobre principios de legalidad procedimental establecidos, y pienso, entonces ahora no es necesario un “buen procedimiento” para aceptar o no aceptar una prueba?, el procedimiento ya no hace parte del buen ejercicio de la justicia?. Cuando cambio el principio?, será en el mismo momento en que la historia colombiana olvida el juicio del siglo- Zapatoca-Santander donde los acusados sí eran subversivos y por eso se les adelantaba un juicio teniendo en cuenta que eran delincuentes políticos, hoy los que siempre se han reconocido como subversivos y reclaman este estatuto sin mayores tipificaciones del delito son “terroristas”, y quienes se reconocen como ejércitos paraestatales se quieren procesar con base en el delito político. Me acuerdo de etas cosas porque quien está sentado como “acusado”, tuvo hace años la deferencia de leer varias veces lo que fuera nuestra monografía de grado para hacer sus juiciosos comentarios (como amigo, como estudiante, como hermano de mi amiga y compañera de trabajo monográfico María Helena), “el discurso dispositivo. Caso: los delitos políticos en Colombia”. Pero en este juicio yo no he oído hablar de, sedición, asonada, rebelión, ni nada parecido. He oído decir que Miguel Ángel está acusado de terrorismo, pero no han definido terrorismo, no han tipificado para la audiencia pública; han esgrimido, eso sí que una de las pruebas reina que tienen para adelantar esa acusación es un artículo que él escribe, artículo es público y además está relacionado en su record académico. No han mostrado nada más; pretendían mostrar otra prueba reina, una USB que le fue decomisada sin seguir los procedimientos de rigor, la cual estaba en su mochila, materia de discusión. Elemento que solo fue incautado por parecer “peligroso”, solo cuando Miguel Ángel se la quiso entregar a un familiar, pues como él mismo lo expresa nunca se quitó su mochila, incluso en la cesión de fotos para el mundo en donde se muestra como “peligroso terrorista” a nadie se le ocurrió quitársela, por lo cual la mantuvo colgada desde que fue secuestrado en México, retenido en El Dorado, trasladado de un sitio a otro, en fin una hora y 20 minutos después de llegar a Colombia. Ahora en el juicio frente a la demostración que hace la defensa de lo improcedente de la prueba, para Ministerio Público, que en este caso es mas acusador que la Fiscalía, para la jueza y por supuesto para el Fiscal y quien representa a las víctimas de terrorismo, este tiempo es irrelevante y no había necesidad de contar con un juez de garantías, pues “era necesario retener su mochila y sus elementos privados, porque podían ser peligros, para él y para otros”. Ahí me pregunté, cuánto tiempo fue necesario para que destruyeran las Torres Gemelas? . Ahhhh! El tiempo y sus caprichos!, según los aconteceres es demasiado largo, o corto. En fin podría seguir escribiendo los pormenores de este caso, no con la destreza con que lo hizo María Teresa Herrán del caso de Alfredo Molano, pero también podría mostrarlo como sainete, como desgaste de la justicia, como contradicción lógica, como sanción al derecho de expresión, como criminalización al disenso, como improcedente. Eso me demandaría tiempo, pero sobre todo juicio. El primero pudiera tenerlo, el segundo me es imposible.



Venía de esa audiencia, cuando tuve luego la oportunidad de asistir a la presentación del libro de María Teresa Herrán, el caso de Alfredo Molano y ALGUNOS, miembros de la familia Araujo. Cuando habló Alfredo Molano _ sociólogo de la UN, libre pensador, critico, al igual que Miguel Ángel_ de lo que significó para él ese proceso, por los miedos, lo que imaginaba, lo que sentía, igual pensé, no le abrían ahorrado su angustia de imaginarse preso si le hubieran dicho que por los cargos imputados no lo llevarían a la cárcel?; esos chinches y animalitos que él se imaginaba plagándolo en una celda, esos sí obligaron REALMENTE a Miguel Ángel a cortarse su pelo; esas ausencias familiares que a él lo atormentaban, esas si REALMENTE le han impedido a Miguel Ángel, entre otras cosas estar en el nacimiento de su hijito; esos cargos inauditos que lo hacían estremecerse, esos SI REALMENTE han impedido que un Doctor siga dictando clases en la Universidad Pública y siga enseñando en las aulas que pensar es un derecho y una condición natural al ser humano; esas esposas que imaginaba inmovilizándole sus manos, esas sí REALMENTE le impiden a Migue Ángel abrazar a su amada compañera, acariciar su bonito vientre y estrechar a su padre en las audiencias; esos desmanes que Alfredo creía tener que soportar, esos sí REALMENTE, LOS PADECE Miguel Ángel cuando acosan a su familia de diferentes formas, cuando un policía agrede a su hermana físicamente a la entrada de los juzgados, cuando la seguridad privada de dichos juzgados les sacan fotos provocadoras y se burlan en la cara de quienes vamos a las audiencia, diciendo “es para burlarnos, para provocarlos. También escuché al Dr. Carlos Gaviria Díaz, hablar del derecho a la expresión, de lo lesivo de hacer generalizaciones, de lo prudente o no prudente de demandar por el buen nombre, recitó dos veces una dicho popular en que se dicen cosas de los “Gaviria”, pero me quedé esperando que igual dijera que ARAUJO es un apellido, como Díaz, como Pérez, en fin, pero que cuando se trata de juicios específicos hay que hablar de personas específicas, cargos específicos y demostraciones específicas; lo digo entre otras cosas, porque hablar de “los Araujo- o Araujitos”, así como la copla, debe tener salvedades, muchas estoy segura, pero pensé que él como adalid de los derechos y la justicia y conforme la presentación que se estaba haciendo, por conocer el caso particular de su colega JAIME ARAUJO RENTERIA, ex magistrado como él y emulo en su quehacer político, defensor como él del Estado Social de Derecho, y, entre otras cosas experto en el tema del delito político, haría la salvedad. No la hizo.



Ante estas circunstancias, yo, como Sebastián y Jorge tampoco dije nada, quizá porque soy lenta en mis reacciones, máxime cuando lo que veo o escucho me deja perpleja, y sin excusarme, solo atino a decir, cómo no iba estar perpleja cuando escuché ante una pregunta de un bisoño periodista sobre que hacer cuando el medio en que se trabaja no permite la libre expresión, la respuesta de María Teresa Herrán: “ pues mientras no la permitan uno se va y cuando las cosas cambien vuelve”, eso es libertad de expresión, eso es defensa a la libertad de expresión?; otra persona dijo que era profesora de Universidad pública y privada que ella resolvía el asunto del pensamiento y la opinión crítica teniendo un discurso para la una y otro discurso para la otra; hasta ahí no salía de mi asombro que me dejo muda y casi estática. Miré a Jorge con mis ojos desorbitados y le dije “vámonos”, pero aún así no me moví. Solo logré reaccionar cuando escuche decir que hoy en Colombia las cosas han cambiado y se respira mejor. Volvía pensar en lo caprichoso del tiempo: en tres meses todo cambio, el país cambió. Las ejecuciones extrajudiciales (falsos positivos) fueron o son imaginación, la invasión a otros países que hoy tiene a Colombia bajo la mira de la justicia internacional es imaginación, el cierre de hospitales para niños, afortunadamente es imaginación. Pero sobre todo el caso de Miguel Ángel como el de tantas y tantos otros que están criminalizados como terroristas por pensar, escribir y hablar de los derechos es imaginación; y quizá solo sea mi imaginación que me hace pensar que como el guardián de la Colonia Penitenciaria, el presidente de Colombia es “su único representante, y al mismo tiempo el único representante de la herencia del antiguo comandante”, por eso ya no como imaginación, sino como convencimiento, estoy segura y ejerciendo mi derecho real de opinión y disenso, hoy en mi país no se respira mejor y mientras [concentremos] todas [nuestras] fuerzas en mantener lo que ya existe, con certeza no respiraremos mejor.

lunes, 22 de noviembre de 2010

QUE ALGUIEN ME EXPLIQUE

jueves 18 de noviembre de 2010

Que alguien me explique por qué en esta audiencia de juicio se contradice la jurisprudencia sentada por la Corte en cuanto a que los nombres de las fuentes humanas deben ser reveladas en instancia de juicio, sin embargo el testigo Venancio Triana se niega a dar el nombre del estudiante (condición que él le atribuyó) de la Universidad Nacional de Colombia, que fue encargado de recaudar información sobre el docente Miguel Ángel Beltrán Villegas, y, peor aún, la juez avala dicho silencio.
Siendo el señor Triana todo un experto en informática, o por lo menos en navegar en Google, quiero que alguien me explique por qué no tiene clara la diferencia entre rutas de acceso y archivos HASH (que palabras mas, palabras menos son huellas digitales).
Yo no sé que hago sentado en una sala de audiencias presenciando un juicio en el cual se juzga a un intelectual por su pensamiento, cuando se han violado todas las garantías procesales, pues, empezaron desconociendo el tratado de extradición entre México y Colombia, se le negaron los recursos de ley al Dr. Beltrán cuando arbitrariamente fue expulsado de Ciudad de México, se le ha desconocido su condición de empleado público a la hora de la reclusión en la penitenciaría, se le imputan cargos a partir de unos computadores obtenidos de manera ilegal en una operación de invasión a territorio extranjero, se obtienen las evidencias alterando la escena del crimen, no se respeta cadena de custodia, sus archivos están en Word (absolutamente manipulables), en los cuales solo hay una, y solo una, alusión al nombre Miguel Ángel, así, sin apellidos y que cotejados con la hoja de vida del Dr. Beltrán no se encuentra la más mínima referencia a las publicaciones que él ha sacado durante su vida académica. Para rematar son ENORMES las inconsistencias en las fechas de los archivos-evidencia cotejados con los registros migratorios y secuencia de comunicaciones allí expuesta (pifias éstas que son aceptada por el testigo). ¿Dónde están los pantallazos del servidor de correo que certifiquen envío, recepción y, en ´últimas, la real existencia de esos tales correos?
No está de más comentar que todos estos documentos son exhibidos como evidencia pero sin cumplir los más mínimos requisitos para ser presentadas y consideradas como tales.
Y si hilamos más delgadito vemos que un documento en poder de la fiscalía que atribuyen al docente como texto instigador a la rebelión, es totalmente diferente a la ponencia que el académico publicó en la revista “Fermentun”. Los 15 primeros párrafos adolecen de cualquier similitud. El mismo testigo Venancio afirma que la única coincidencia es el título y los autores. ¡Válgame Dios! ¿Y entonces que hacemos acá? Hemos tenido que pasar por 18 meses de cárcel para escuchar esta sarta de divagaciones.
Preguntado el testigo sobre el delito que identificó en ese texto, responde que fue “el hacer una crítica y un comentario sobre la historia de las FARC”. ¿En serio, ese fue el delito? Sin formación en filología, ni en semántica, ni en gramática ni en literatura, osa decir que el sentido de ambos documentos es igual. Por eso asoció que alias Jaime Cienfuegos era Miguel Ángel Beltrán Villegas.
El testigo estrella de la fiscalía dice que el registro migratorio señala un destino del profesor Miguel Ángel Beltrán Villegas pero seguramente se fue para otro lado. Pretende decir algo así como que yo les digo a los controles de inmigración que voy para el África y me ingreso por otra puerta en el avión que va para Asia. ¿Tiene cabida eso en una mente razonable?
Cerremos esta reseña documentando que el intendente Triana acepta que en Colombia hay muchos Miguel Ángel Beltrán V., y que debe haber bastantes historiadores de nombre Miguel Ángel, -mmm, así que el círculo lo cerró arbitrariamente- .
La función debe terminar. ¿Qué espera la justicia para decretar la libertad de un pensador? La inquisición ya perdió su turno. Y con el sacrificio de Copérnico es suficiente.

NOTICIAS DEL JUICIO FINAL

miércoles 17 de noviembre de 2010

Pareciera un título apocalíptico el de esta reseña, y probablemente así lo sea, pero presagiando el derrumbe de todo el montaje que se ha urdido contra el profesor Miguel Ángel Beltrán Villegas, pues es de anotar que incluso hilaridad ha despertado entre los asistentes y partícipes de las audiencias al escuchar el testimonio del intendente Venancio Triana Lozano.
Aunque a decir verdad, lo que más provoca es indignación enterarse que una persona con tan poca formación y torpeza lingüística haya determinado que el Dr. Beltrán es el terrorista que ellos han configurado en sus archivos Word.
Comisionado el intendente Triana para establecer la identidad y actividades de Miguel Ángel, acudió entonces a su más sofisticada herramienta: La internet. En determinado momento comentó este testigo que esta red goza entre ellos de total credibilidad. ¿Qué vamos a hacer con estos investigadores? Creer que internet es 100% fiable ya es demostrativo de sus yerros.
Su trabajo lo desarrolló a partir de una carpeta que fue impresa de un CD, que finalmente nunca se supo de donde salió. Nadie certificó su procedencia ni su autenticidad. Cuyas fechas de cadena de custodia son ridículas.
El policía Venancio Triana desarrolla su testimonio a partir de esa carpeta con la soberana irregularidad de que ha sido firmada por otra persona (Jaime Lizarazo, también miembro de la policía).
Este testigo resultó “sui generis”. Se da el lujo de desordenar a su antojo la evidencia, de opinar, de hacer sugerencias a la juez, de cambiar palabras en la lectura de los textos (situación que varía el sentido), de hablar por celular en los recesos, de hacer verificación de la autenticidad de un documento de 28 páginas en solo 1 minuto y 23 segundos, de proponer enmendaduras en las fechas de las evidencias, de aplazar la audiencia con un simple fax.
Abocados a revisar estos archivos Word nos encontramos con que el juzgado no cuenta con un computador ni un video beam para hacer la respectiva proyección.
Al rato, solucionado este significativo impasse, públicamente se ve que esos archivos han sido manipulados a placer, pues, hasta los subrayados en amarillo que posibilita Word, se muestran sin recato alguno.
La prueba reina que se tiene contra el Dr. Beltrán es una ponencia que fue recogida por alguna página web. Lo curioso es que cada frase textual citada, de autores reconocidos o personajes de la sociedad colombiana, es registrada hasta con el número de página en la cual fue publicada. Nada es ilícito ni oculto. Es todo un análisis histórico-político del conflicto colombiano. Resulta ridículo que se acuse a alguien de terrorista porque ha escrito varios análisis sobre el terrorismo. Sería tanto como decir que quien analiza el fenómeno del sicariato es un sicario. En ese plano habría que llamar a jucio a Eduardo Galeano por sus ideas extremistas expuestas en “Las venas abiertas de América Latina”.
A veces uno tiene la sensación de estar asistiendo a un remedo de juicio: No se cuentan con los implementos tecnológicos necesarios, las pruebas son fotocopias, el abogado de las víctimas durante el desarrollo del juicio mata el tiempo navegando por Facebook y el secretario del juzgado aprovecha para aplicarse gotas en los ojos y se presenta un atasco porque no tenemos quien carajos lea un abstract en inglés y finalmente es el mismo acusado quien le toca leer la prueba en su contra.
Las exhaustivas averiguaciones por Google del intendente determinan que el profesor reside en Bogotá, esto nos recuerda que el juez de garantías le dictó medida de aseguramiento por falta de arraigo.
Para finalizar esta crónica se les recomienda que no se pierdan de asistir a este curioso evento en el cual se imparte justicia, pero sobre todo, porque Miguel Ángel requiere de su acompañamiento en aras de garantizar la transparencia del juicio. Recuerden que va hasta el 25 de noviembre. No se puede guardar la solidaridad para el día del fallo. Hoy más que nunca creemos que el silencio no es una alternativa.

jueves, 4 de noviembre de 2010

CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE JUAN MANUEL SANTOS

Estimado señor Presidente: Los abajo firmantes nos dirigimos a Ud. para solicitarle la libertad inmediata del académico colombiano Dr. Miguel Ángel Beltrán. El Dr. Beltrán ha estado encarcelado desde mayo de 2009 sin que se le haya probado delito alguno. Ha sido acusado de "rebelión" y tildado de terrorista por el Estado colombiano; sin embargo, no se ha presentado ninguna prueba que respalde esas acusaciones. Nos preocupa seriamente el hecho de que, como tantos otros en Colombia, el Dr. Beltrán haya sido detenido por sus opiniones políticas antes que por algún delito, de que se le haya privado de su libertad con el fin de silenciarle y de amedrentar a quienes como él quisieran expresar oposición. Creemos que la libertad académica y la libertad de expresión son derechos fundamentales, y que son los pilares de una sociedad democrática; pero la actual detención del Dr. Beltrán muestra que en Colombia no se está respetando ni la una ni la otra.
Por lo tanto, le instamos a que ordene su libertad inmediata. El alto número de presos políticos en las cárceles colombianas - sean académicos, sindicalistas, dirigentes comunitarios u otros activistas de la sociedad civil - desmiente las declaraciones de que el Estado colombiano respeta los derechos humanos.
Le instamos a que ponga fin inmediato a esta situación vergonzosa.

Atentamente,
Professor Sir Richard Roberts, Nobel Prize Winner
Professor Sir John Ball, Sedleian Professor of Natural Philosophy, University of Oxford
Professor Dame Janet Nelson, Emeritus Professor of History, King's College London
Alan Whitaker, President, University and College Union
Terry Hoad, Vice President, University and College Union
Dr Sally Hunt, General Secretary, University and College Union
Professor Jane Aaron, University of Glamorgan
Professor David Allen, Sheffield Hallam University
Professor Sarah Ashwin, London School of Economics
Professor Ruth Aylett, Heriot-Watt University
Professor Sebastian Balfour, London School of Economics
Professor Malcolm Barber, University of Reading
Professor Ann-Marie Bathmaker, West of England University
Professor Gargi Bhattacharyya, Aston University
Professor Andreas Bieler, University of Nottingham
Professor Bob Brecher, University of Brighton
Professor David Broomhead, University of Manchester
Professor David Bunce, Brunel University
Professor Alister Burr, University of York
Professor Paul Busch, University of York
Professor Ray Bush, University of Leeds
Professor Pat Caplan, University of London
Professor Anthony Carbery, University of Edinburgh
Professor David Chadwick, University of Kent
Professor Thomas Collett, University of Sussex
Professor Helen Colley, Manchester Metropolitan University
Professor Mike Coombes, Newcastle University
Professor Christine Cooper, University of Strathclyde
Professor Greville Corbett, University of Surrey
Professor Owen Davies, University of Hertfordshire
Professor Mary Davis, London Metropolitan University
Professor Peter Delves, University College London
Professor Simon Duncan, University of Bradford
Professor Richard Dyer, King's College London
Professor Chris Eilbeck, Heriot-Watt University
Professor Lawrie Elliott, Edinburgh Napier University
Professor Tony Evans, University of Southampton
Professor Stephan Feuchtwang, London School of Economics
Professor Jeremy Field, University of Sussex
Professor Karl Figlio, University of Essex
Professor Rajmil Fischman, Keele University
Professor Roderick Flower, University of London
Professor Steven French, University of Leeds
Professor David George, Swansea University
Professor Andrew Gilbert, University of Exeter
Professor Helen Gilbert, University of London
Professor John Gledhill, University of Manchester
Professor Jonathan Glover, King’s College London
Professor Fernand Gobet, Brunel University
Professor Laurence Goldstein, University of Kent
Professor Jonathan Gosling, University of Exeter
Professor Helen Graham, University of London
Professor Vic Grout, Glyndwr University
Professor Martyn Hammersley, The Open University
Professor Richard Hanley, University of Essex
Professor Malcolm Heggie, University of Sussex
Professor Piers Hellawell, Queen's University Belfast
Professor Stephen Hodkinson, University of Nottingham
Professor Martin Hooper, University of Edinburgh
Professor Jim Howie, Heriot-Watt University
Professor Rhys Jenkins, University of East Anglia
Professor Heather Joshi, University of London
Professor Anahid Kassabian, University of Liverpool
Professor Christopher Knusel, University of Exeter
Professor Ailsa Land, London School of Economics
Professor Vicky Lebeau, University of Sussex
Professor Robert Lee, University of Liverpool
Professor David Lewis, Middlesex University
Professor Wanda Lewis, University of Warwick
Professor Niall Logan, Glasgow Caledonian University
Professor Stuart Macdonald, University of Sheffield
Professor Christine MacLeod, University of Bristol
Professor Luke Martell, University of Sussex
Professor Doreen Massey, The Open University
Professor Eric Matthews, University of Aberdeen
Professor Tim May, University of Salford
Professor Daphne McCulloch, Glasgow Caledonian University
Professor Mary McMurran, University of Nottingham
Professor Elizabeth Meehan, Queen's University Belfast
Professor Sara Mills, Sheffield Hallam University
Professor David Mond, University of Warwick
Professor James Montgomery, University of Cambridge
Professor Adrian Moore, University of Oxford
Professor Gareth Morgan, Sheffield Hallam University
Professor Maurice Mulvenna, University of Ulster
Professor Laura Mulvey, University of London
Professor Isobel Murray, University of Aberdeen
Professor Alistair Mutch, Nottingham Trent University
Professor Stephen Nugent, University of London
Professor Eric Olson, University of Sheffield
Professor John O'Neill, University of Manchester
Professor Bill Overton, Loughborough University
Professor Andy Penaluna, Swansea Metropolitan University
Professor Hilary Povey, Sheffield Hallam University
Professor Paul Preston, London School of Economics
Professor Gesine Reinert, University of Oxford
Professor Jonathan Rosenhead, London School of Economics
Professor Raphael Salkie, University of Brighton
Professor Andrew Sayer, Lancaster University
Professor Michael Shaw, University of Reading
Professor David Simon, University of London
Professor Martin Sinha, University of Southampton
Professor Nick Smirnoff, University of Exeter
Professor Alan Sokal, University College London
Professor Kirsten Stalker, University of Strathclyde
Professor Trevor Stuart, Imperial College London
Professor Peter Taylor-Gooby, University of Kent
Professor Richard Thomas, Imperial College London
Professor Jon Tonge, University of Liverpool
Professor Colin Torrance, University of Glamorgan
Professor Joy Townsend, University of London
Professor Geoffrey Turner, University of Sheffield
Professor Carole-Anne Upton, University of Ulster
Professor Peter Wade, University of Manchester
Professor Philip Wadler, University of Edinburgh
Professor Judy Wajcman, London School of Economics
Professor Paul Ward, University of Huddersfield
Professor David Wiles, University of London
Professor Andrew Williams, University of Warwick
Professor Jocelyn Wogan-Browne, University of York

Y más de mil académicos británicos más
(Lista completa disponible en www.ucu.org.uk)

miércoles, 3 de noviembre de 2010

CARTA PÚBLICA

“Ad portas” de finalizar la primera década del siglo XXI, Colombia llega entregada al más nocivo sectarismo, representativo de la polarización que vivimos y que ha condenado al país a medio siglo de conflicto, con un recaudo de centenares de muertos, desaparecidos, desplazados, viudas, huérfanos y minusválidos.

Sin embargo, la lección aún no se aprende y esa visión obtusa se hace caldo de cultivo para atizar el “fuego cruzado” en todas sus manifestaciones. Prueba de ello es el boletín autodenominado B1, en el cual se sigue satanizando el pensamiento crítico.

Esta nación debería aprender a entrar en conflicto y así mismo dirimirlo. La sociedad no debe temerle al conflicto, pues, desde una perspectiva dialéctica, le daría dinamismo en aras de superar tantas inercias. Pero, contenidos como los de B1 demuestran que algunos sectores siguen aferrados al modelo de sociedad hermético y, por ende, estático.

De cualquier forma, si nosotros propendemos por la libertad de ideología, pues, no podemos condenar las demás lógicas de pensamiento, aunque nos parezcan retrógradas. En ese sentido, esa posición nos da la investidura para exigir que no se condene al paredón a quienes, por capricho del anterior gobierno, de la noche a la mañana nos vemos inmersos en la defensa jurídica y del buen nombre de un familiar, cuyo gran delito ha sido estudiar desde una perspectiva académica, el conflicto colombiano, sus causas y sus consecuencias.

Calificativos de “asesino” , para un intelectual, es más que significativo del tipo de sociedad que tenemos. Lo preocupante es que estas publicaciones funjan como disparos a “boca de jarro” sobre mentes desprevenidas que asumen como verdad todo lo que allí está consignado.

¿Hasta cuándo seguiremos en Colombia tomándonos la justicia por nuestras propias manos? Acaso el “Principio de presunción de inocencia” y el “debido proceso” son letra muerta?

El profesor Miguel Ángel Beltrán Villegas, a la luz de la justicia colombiana e internacional, es un sindicado y todos los cargos imputados son objeto de discusión. Por tanto, los autores anónimos del pasquín B1, no tienen derecho a confundir a la opinión pública, dando por hecho que todos los supuestos correos son reales y que esos textos en archivo Word no han sido objeto de manipulaciones.

Amparados en un principio de igualdad, nos permitimos manifestar la plena convicción de su inocencia, en la medida en que no existen pruebas tangibles para acusarlo ni circunstancias de tiempo, modo y lugar que puedan implicar al Dr. Beltrán.

Denunciamos estos folletines como una manifestación de guerra sucia que busca confundir a la opinión pública, pero por sobre todo, que atenta contra la integridad física y mental del profesor Miguel Ángel Beltrán Villegas y toda su familia.

Fundamentalmente, nuestro llamado es a la cordura, la tolerancia y el respeto por la dignidad del ser humano. En brindar espacio a la diferencia, el reconocimiento del “otro”, hará de nuestra sociedad una más consistente y minimizará el nivel de agresividad que nos condena al ostracismo. Ahora más que nunca, consideramos que el silencio no es una alternativa.


FAMILIA BELTRÁN VILLEGAS